El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) cumplió este jueves 24 años de trabajo en la promoción y defensa de los derechos humanos de las personas privadas de libertad en Venezuela, una labor centrada en la investigación, documentación, denuncia y acompañamiento a presos y familiares.
Desde su fundación en 2002, la organización ha documentado mediante investigaciones e informes la situación del sistema penitenciario venezolano, incluyendo hacinamiento, muertes bajo custodia del régimen, falta de atención médica y alimentación, violencia, torturas y tratos crueles e inhumanos.
La documentación del OVP también ha sido presentada ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) y mecanismos de Naciones Unidas, contribuyendo a medidas de protección y decisiones internacionales sobre violaciones de derechos humanos.
Entre estos casos destaca el de Francisco Dionel Guerrero Larez, cuya desaparición en la Penitenciaría General de Venezuela llegó al Comité contra la Tortura de Naciones Unidas, que determinó violaciones de la Convención contra la Tortura y exigió investigar, sancionar a los responsables y garantizar reparación.
También está el caso Mota Abarullo y otros, acompañado por el OVP, en el que la Corte IDH declaró internacionalmente responsable a Venezuela por violaciones de derechos humanos relacionadas con la muerte de cinco jóvenes durante un incendio en un centro de detención.
La organización también ha participado en audiencias ante la CIDH, presentado información a organismos internacionales y acompañado solicitudes que derivaron en medidas cautelares y provisionales para proteger a personas privadas de libertad, defensores de derechos humanos y otras personas en riesgo.
El OVP destacó que este trabajo ha sido posible gracias a las víctimas y familiares que durante más de dos décadas han confiado sus testimonios y denuncias, así como al acompañamiento de organizaciones de derechos humanos, activistas, periodistas, abogados y aliados nacionales e internacionales.
Al conmemorar su aniversario, el organismo reafirmó su convicción de que “ninguna persona pierde sus derechos humanos por estar privada de libertad” y aseguró que continuará su labor mientras persistan las violaciones de derechos humanos en las cárceles venezolanas.














