Jaime Alirio Vásquez Saldarriaga, de 68 años, murió en octubre mientras se encontraba recluido en el Centro de Formación Hombre Nuevo Francisco Delgado, antiguo retén de El Marite, en el estado Zulia. El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) denunció que el interno padecía VIH, cirrosis hepática y otras enfermedades, y alertó sobre la falta de atención médica en los centros penitenciarios del país.
De acuerdo con la organización, el fallecimiento ocurrió en un penal que alberga a más de 1.100 presos, pese a tener una capacidad para 659 personas. Esta cifra representa un hacinamiento superior al 66,9%, situación que, según el OVP, se agrava por las denuncias sobre alimentación deficiente, condiciones de reclusión inhumanas y falta de asistencia médica.
La ONG advirtió que mantener bajo custodia del régimen a personas con enfermedades graves sin garantizarles atención médica integral las expone a complicaciones que pueden poner en riesgo sus vidas. En particular, señaló que la falta de tratamiento antirretroviral para las personas con VIH puede tener consecuencias mortales.
Ante este caso, el OVP cuestionó la actuación de las instituciones responsables de velar por los derechos de los privados de libertad y denunció la falta de respuestas del Ministerio Público, la Defensoría del Pueblo y el Ministerio para el Servicio Penitenciario.
La organización exigió que se investiguen las circunstancias de la muerte de Vásquez Saldarriaga y que se garantice atención médica oportuna, tratamientos y medicamentos a todas las personas recluidas en las cárceles venezolanas.
🚨 #OVPDenuncia | Siguen muriendo internos por falta de atención médica.
Jaime Alirio Vásquez Saldarriaga, de 68 años, murió en octubre mientras se encontraba recluido en el Centro de Formación Hombre Nuevo Francisco Delgado, antiguo retén de El Marite, en el estado #Zulia. Padecía VIH y cirrosis hepática, entre otros padecimientos.
Su muerte se registra en un penal que alberga a más de 1.100 presos, pese a tener capacidad para 659, lo que representa un hacinamiento superior al 66,9%. A esta situación se suman las denuncias de mala alimentación, condiciones de reclusión inhumanas y falta de atención médica.
¿Cuántos presos enfermos más deben morir para que el régimen venezolano garantice tratamientos médicos y medicamentos dentro de las cárceles?
Desde el @oveprisiones denunciamos que mantener a personas con enfermedades graves bajo custodia del Estado, sin garantizarles atención médica integral, es exponerlas a complicaciones que pueden costarles la vida. En el caso de quienes viven con VIH, negarles el tratamiento antirretroviral puede convertirse en una sentencia de muerte.
Mientras tanto, el Ministerio Público no investiga, la Defensoría del Pueblo guarda silencio y el Ministerio para el Servicio Penitenciario continúa evadiendo su responsabilidad de proteger la salud y la vida de la población reclusa.
Los presos no están condenados a morir por falta de atención médica. Exigimos que se investiguen las circunstancias de este fallecimiento y se garantice atención médica oportuna a todas las personas privadas de libertad en #Venezuela.
— Observatorio Venezolano de Prisiones (@oveprisiones) October 19, 2026














