La dirigente nacional de Primero Justicia, Karim Vera, alertó sobre el agravamiento de los cortes eléctricos y el colapso progresivo de los servicios públicos en el estado Táchira, una situación que —advirtió— impacta directamente la economía familiar, la ya debilitada actividad comercial y la calidad de vida de los ciudadanos.
Vera aseguró que los apagones en la entidad no son hechos aislados, sino consecuencia del abandono del sistema eléctrico. Explicó que la región depende en gran parte de la energía proveniente de la Central Hidroeléctrica del Guri, pero solo recibe cerca del 20% del suministro requerido.
Detalló que plantas clave como la de Luis Zambrano, ubicada en El Vigía (Mérida), han dejado de generar energía en varias ocasiones debido a fallas técnicas y falta de repuestos, lo que limita aún más la capacidad de suministro. A esto se suman líneas de transmisión deterioradas, subestaciones sobrecargadas y equipos obsoletos, factores que provocan fluctuaciones, caídas de tensión y apagones constantes.
“Cuando ocurre una falla en el Sistema Eléctrico Nacional, estados como Táchira, que están al final de la cadena de distribución, son de los primeros en quedar a oscuras”, advirtió.
La también presidenta regional de la tolda aurinegra señaló que en algunos municipios los cortes eléctricos superan entre seis y ocho horas diarias, lo que calificó como “una rutina inaceptable” que paraliza la vida cotidiana.
“Golpea especialmente a quienes dependen de la electricidad, es decir, a todos, porque impide trabajar, emprender, estudiar y hasta preservar los alimentos. El sistema eléctrico está destruido y colapsado”, afirmó.
Vera denunció además la falta de planificación e inversión en el sector, así como la ausencia de información oficial sobre los cortes.
“No hay planificación, no hay inversión en la generación ni en la transmisión y mucho menos información clara y transparente sobre las causas y duración de los apagones. No hay respeto hacia la gente”, cuestionó.
Finalmente, indicó que ante la falta de respuestas por parte de las autoridades, ciudadanos han comenzado a organizarse junto a especialistas privados para evaluar daños y diseñar propuestas que permitan atender la crisis eléctrica.
A su juicio, se trata de un problema de carácter nacional que sigue sin solución por parte del régimen venezolano.














