El Programa Mundial de Alimentos (PMA) ha brindado asistencia alimentaria a más de 300.000 personas afectadas por los terremotos registrados en Venezuela el pasado 24 de junio, cuando dos fuertes movimientos sísmicos golpearon distintas zonas del país.
En el marco del Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, que se conmemora este 19 de agosto, el PMA destacó la labor de los trabajadores humanitarios que permanecen en primera línea de la respuesta, incluso mientras enfrentan sus propias pérdidas.
Entre ellos se encuentran Sarco Contreras y Blanca Narváez, miembros venezolanos del personal del PMA, quienes han participado en las labores de asistencia a las comunidades afectadas por los terremotos.
La organización relató que ambos han trabajado durante largas jornadas para llevar alimentos y acompañamiento a personas que enfrentan las consecuencias de la tragedia, mientras también afrontan pérdidas personales.
Los trabajadores humanitarios han tenido que lidiar con la pérdida de amigos, familiares y hogares, además de los daños ocasionados a sus comunidades por el colapso de edificaciones y la destrucción de infraestructura.
“Trabajan largas jornadas para llevar asistencia alimentaria y consuelo a las personas traumatizadas por el terremoto, a veces levantándose antes del amanecer y regresando a casa tambaleándose después de medianoche para comer y descansar”, señaló el PMA.
La organización destacó que, pese al impacto emocional y material que también han sufrido, los trabajadores continúan con las labores de respuesta y acompañamiento a las comunidades damnificadas.
Asistencia a más de 300.000 personas
A casi dos meses de los terremotos, la asistencia alimentaria del PMA ha alcanzado a más de 300.000 personas, como parte de los esfuerzos humanitarios destinados a atender las necesidades de quienes resultaron afectados.
La organización resaltó las historias de Contreras y Narváez como un reconocimiento al trabajo que realizan los equipos humanitarios venezolanos para ayudar a sus conciudadanos a recuperarse.
“Con compromiso, empatía y la asistencia alimentaria de WFP”, los trabajadores continúan apoyando a las comunidades mientras estas buscan reconstruirse tras la emergencia.
El PMA recordó que el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria es una oportunidad para reconocer a quienes trabajan en las zonas afectadas por emergencias y conflictos, muchas veces en condiciones difíciles y mientras enfrentan también las consecuencias de las crisis que ayudan a atender.














