La Central Única de Autos Libres y por Puestos pidió aumentar el pasaje urbano en Caracas a 70 centavos de dólar, casi el triple de la tarifa actual de 25 centavos, al considerar que el monto vigente es insuficiente para sostener el servicio de transporte público.
Hugo Ocando, directivo de la organización, planteó la solicitud este miércoles durante una entrevista con Unión Radio, en la que advirtió que el sector atraviesa dificultades económicas que comprometen su funcionamiento.
El dirigente reconoció que el precio del pasaje debe tomar en cuenta la capacidad de pago de los usuarios, pero sostuvo que mantener una tarifa por debajo de los costos operativos tampoco ofrece una solución para los transportistas.
Desde el 1 de octubre, el pasaje mínimo urbano se fijó en 220 bolívares, equivalente a 25 centavos de dólar, bajo un esquema acordado con el régimen de Delcy Rodríguez que contempla ajustes mensuales según la tasa oficial del Banco Central de Venezuela (BCV).
Ocando cuestionó este mecanismo porque, según explicó, la actualización mensual de la tarifa no acompaña el ritmo diario al que aumentan otros precios en el país.
El representante gremial describió un sector afectado por el envejecimiento de las unidades de transporte, muchas de las cuales ya cumplieron su vida útil y no pueden ser sustituidas por la falta de opciones de fabricación y ensamblaje en Venezuela.
También señaló que la migración redujo la cantidad de usuarios que utilizan el transporte público y mencionó los conflictos cotidianos entre conductores y pasajeros por el cobro de tarifas preferenciales.
Ante estas dificultades, el gremio considera que el ajuste del pasaje es necesario para garantizar la continuidad del servicio y atender las necesidades de los transportistas.
Piden cambios en el suministro de combustible
Otro de los reclamos del sector está relacionado con el abastecimiento de combustible. Ocando pidió eliminar el sistema de huella y biopago que utilizan actualmente las unidades para surtirse de gasolina o diésel, al que calificó como un mecanismo de “control gremial”.
En su lugar, propuso desmontar el esquema de subsidios para que los transportistas puedan abastecerse en cualquier estación de servicio, sin restricciones de cupos ni horarios.
La Central Única de Autos Libres y por Puestos también solicitó eliminar el Órgano Superior de Transporte, instancia en la que se acordó el actual mecanismo de fijación del pasaje.
Ocando argumentó que la determinación de las tarifas corresponde a las alcaldías y los concejos municipales, de acuerdo con el artículo 178 de la Constitución venezolana. Por ello, pidió retomar las mesas de trabajo locales para establecer precios acordes con las condiciones de cada ciudad y municipio.
Exigen mejoras viales y cambios legales
Entre las demás demandas, el gremio planteó la necesidad de implementar un plan nacional de vialidad que contemple trabajos de asfaltado y la instalación de paradas inteligentes.
Ocando afirmó que, aunque algunas de las principales vías de Caracas se mantienen en condiciones aceptables, las carreteras troncales y periféricas presentan un deterioro considerable.
Asimismo, pidió revisar la legislación que regula a las organizaciones no gubernamentales (ONG), al considerar que sus requisitos dificultan el registro de las asociaciones civiles de transporte. Según explicó, esta situación les impide realizar operaciones bancarias y gestionar permisos de ruta.
El gremio insistió en que las autoridades deben atender estas demandas para mejorar las condiciones de trabajo del sector y garantizar la prestación del servicio de transporte público.
Con información de La Patilla














