Un reducido grupo de estadounidenses protesta la mañana de este jueves frente a la Corte del Distrito Sur de Nueva York en apoyo al dictador venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes tendrán su segunda audiencia tras su captura en enero.
Los manifestantes, entre ellos del colectivo Code Pink, portan carteles con la frase «Free Maduro» y gritan consignas en inglés o en un precario español exigiendo su liberación.
En paralelo, la diáspora venezolana en Nueva York ha convocado a protestar este jueves en repudio al tirano chavista.
Juicio histórico
Maduro, que permanece recluido en el Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn -cárcel que ha albergado a figuras como el rapero Sean «Diddy» Combs o el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández-, comparecerá ante el juez federal Alvin Hellerstein, de 92 años.
Maduro está acusado de cuatro cargos: tres de conspiración para cometer narcoterrorismo, importar cocaína y poseer ametralladoras y artefactos destructivos; y un cuarto delito de posesión de esas armas.
Flores, por su parte, está acusada de otros cuatro cargos relacionados: dos de conspiración para importar cocaína, uno de conspiración para poseer armas y otro de posesión de armas.
En su primera comparecencia, Maduro se declaró «no culpable» y se definió a sí mismo como un «prisionero de guerra», tras haber sido capturado en Caracas a principios de año por fuerzas especiales estadounidenses.
Esta semana, la Fiscalía ha solicitado al juez que prohíba a los acusados compartir material probatorio con coacusados prófugos, entre ellos el aún ministro del interior del régimen, Diosdado Cabello; Ramón Rodríguez Chacín, exministro de Interior; el hijo del mandatario, Maduro Guerra; y Hector Rusthenford Guerrero Flores, alias «Niño Guerrero» y presunto líder de la organización criminal Tren de Aragua.
El Gobierno estadounidense argumenta que existe un «riesgo real de violencia» y que el entorno de Maduro podría utilizar la información para identificar y tomar represalias contra testigos y sus familias en Venezuela.
La audiencia de este jueves será clave para determinar si el juez Hellerstein acepta las peticiones de la defensa y la fiscalía o si el calendario procesal sigue su curso hacia un juicio histórico.
Con información de EFE














