A más de un mes de los devastadores terremotos del 24 de junio, cientos de venezolanos continúan apoyando a las familias afectadas con iniciativas impulsadas por sus propios recursos. Una de ellas es la del Hospital de Peluches, organización que ha convertido juguetes restaurados en herramientas de acompañamiento emocional para niños que sobrevivieron al desastre.
La iniciativa es liderada por Lilian Gluck, maestra y psicopedagoga de 67 años, quien creó un kit de apoyo emocional compuesto por peluches restaurados, envueltos en mantas, atados con lazos de colores y acompañados por tarjetas con mensajes dirigidos a los pequeños.
«Cuando vamos a La Guaira, les decimos a los niños: ‘Este peluche pasó por el terremoto y tiene miedo, pero está buscando un amigo que lo cuide'», explicó Gluck en declaraciones recogidas por El País.
Según relató, la propuesta busca que los niños encuentren una forma de procesar el trauma a través del juego y el afecto. «Los niños se emocionan, los abrazan y se comprometen a ocuparse de ellos», afirmó.
El Hospital de Peluches fue fundado hace casi una década con el objetivo de promover la reutilización de juguetes y educar sobre el reciclaje. Sin embargo, tras los sismos que sacudieron el norte de Venezuela, su labor tomó un nuevo rumbo al enfocarse en brindar contención emocional a los menores que perdieron sus hogares o vivieron la tragedia de cerca.
«El peluche tapado con una manta le cuenta al niño que ha pasado por el terremoto que pueden cuidarse mutuamente. Si hay miedo de noche, se pueden abrazar y jugar juntos», explicó Gluck.
Durante el último mes, la organización ha recibido numerosos donativos de ciudadanos. Entre ellos hay desde muñecas que no pueden ser reparadas hasta peluches enviados con cartas de sus antiguos dueños, quienes comparten los recuerdos y el cariño que les tenían antes de entregarlos para acompañar a otros niños.
La iniciativa forma parte de las múltiples acciones solidarias que, en ausencia de suficientes recursos, continúan impulsando ciudadanos y organizaciones para atender las necesidades materiales y emocionales de las víctimas del doble terremoto que dejó miles de fallecidos y damnificados en Venezuela.














