La experta venezolana en seguridad alimentaria y respuesta humanitaria Susana Raffalli cuestionó este martes la cifra oficial de 17.000 damnificados reportada por el régimen chavista y la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) tras los terremotos del 24 de junio, señalando que ese número «no es consistente» con la magnitud real de la demanda de asistencia.
«Será necesario que OCHA o el Estado lleguen cuanto antes a una cifra definitiva de afectados. Insistir que son 17.000 no es consistente con las varias decenas de millones que están solicitando ayuda», escribió Raffalli en X, en una referencia a la brecha entre las cifras oficiales y los registros independientes de la sociedad civil.
La experta también cuestionó dos decisiones operativas del régimen en la gestión de los damnificados. La primera, el traslado de afectados a otros estados: «Mover damnificados a otros estados, sacarlos y dejarlos sin sus redes, sus medios de vida, su paisaje y sus difuntos es un paso en falso. Soterrados y desterrados: lo primero es fortuito, lo otro es desdeñar lo aprendido en el deslave del 99 e incurrir, otra vez, en una acción que daña».
La segunda, el uso de escuelas e instalaciones deportivas como refugios: «Usar las escuelas e instalaciones deportivas para refugiar damnificados es otra acción con daños. Son activos valiosos para rehabilitar y sanar, no están concebidos como dormitorios. Doble daño. ¿Qué pasa con las agencias que asesoran al gobierno? ¿Han tenido alguna voz en esto?»














