El congresista estadounidense Chuy García calificó como una “catástrofe moral y económica” la terminación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para Venezuela y otros países, luego de que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) incluyera a varias naciones entre aquellas cuya protección migratoria se encuentra en proceso de terminación.
A través de sus redes sociales, el legislador demócrata defendió a los beneficiarios del TPS y sostuvo que representan una parte importante de las comunidades y de la economía de Estados Unidos.
Según García, los beneficiarios del programa aportan aproximadamente 29.000 millones de dólares a la economía estadounidense y pagan cerca de 8.000 millones de dólares en impuestos federales, estatales, locales y de nómina.
El congresista también rechazó las afirmaciones de la administración del presidente Donald Trump sobre el supuesto acceso de los beneficiarios del TPS a programas de asistencia social. García aseguró que estas personas no son elegibles para cupones de alimentos ni asistencia para vivienda, pese a sus contribuciones económicas.
La declaración se produjo después de que el DHS publicara una actualización en la que aparecen Venezuela, Haití, Siria, Yemen, Afganistán, Camerún, Nepal, Honduras, Nicaragua, Sudán del Sur, Birmania y Somalia bajo la categoría de “Termination in effect”, que indica que la terminación de sus respectivas protecciones está en vigor.
El caso de los venezolanos
En el caso de Venezuela, la situación forma parte de un proceso impulsado por la administración Trump para poner fin a las protecciones migratorias que han permitido a cientos de miles de venezolanos permanecer y trabajar legalmente en Estados Unidos.
El TPS es un mecanismo migratorio que permite a ciudadanos de determinados países permanecer temporalmente en territorio estadounidense cuando las condiciones de sus naciones de origen, como conflictos, desastres naturales u otras circunstancias extraordinarias, hacen que un retorno seguro no sea viable.
La situación de los venezolanos bajo este programa ha estado marcada por distintas decisiones administrativas y judiciales, por lo que las fechas y el alcance de la terminación pueden variar dependiendo de la designación bajo la cual se encuentre cada beneficiario.
García, uno de los congresistas que ha cuestionado las políticas migratorias de la administración Trump, insistió en que eliminar el TPS no solo tendría consecuencias para los migrantes protegidos, sino también para las comunidades en las que viven y para la economía estadounidense.
Ending TPS is a moral and economic catastrophe.
TPS holders are a vital part of our communities and our economy. They contribute approximately $29 billion to the U.S. economy and pay nearly $8 billion in combined federal, state, local and payroll taxes.
Contrary to what the… https://t.co/TkLBTOm35t
— Congressman Chuy García (@RepChuyGarcia) August 18, 2026














