El periodista Rory Branker, jefe de contenidos del portal La Patilla, rompió el silencio tras su excarcelación el pasado 4 de febrero. En una entrevista con el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) denunció la sistemática violación de derechos humanos que sufrió durante su encarcelamiento.
Branker, quien permaneció detenido arbitrariamente durante casi un año, denunció que fue víctima de desaparición forzada y torturas físicas.
«Al principio, me metieron en celdas de aislamiento y me torturaron. Los guardias me pusieron una capucha para asfixiarme e intentar obtener información sobre mis colegas. Pero no les dije nada y no tenían pruebas, así que no sabían qué hacer conmigo«, relató.
Branker explicó que, durante su reclusión, estuvo en cinco prisiones diferentes. «En un momento dado, me dijeron que si alguna vez me liberaban, tendría que abandonar el país«.
Amnistía rechazada
A pesar de estar fuera de las celdas, el acoso judicial contra Branker persiste. El periodista denunció que su solicitud de amnistía fue rechazada por un juez, por lo cual siguen vigentes los cargos en su contra por terrorismo, traición a la patria, conspiración e incitación al odio. Actualmente, tiene prohibición de salida del país y debe presentarse ante los tribunales semanalmente.
«La decisión en mi caso fue personal. Creo que el gobierno está tratando de castigarme a mí, a Alberto Ravell y a La Patilla. Puede que sea el ministro del Interior, Diosdado Cabello, quien demandó a La Patilla por difamación. Todavía no están satisfechos con todo lo que me han hecho», afirmó.














