Tras 19 días de protestas y 18 noches de vigilia, este martes 27 de enero las autoridades de Zona 7 Policía Nacional Bolivariana (PNB) de Boleíta, Caracas, accedieron a permitir que los familiares visitaran a los presos políticos detenidos en ese centro de reclusión.
Desde las 8:30 de la mañana, los familiares pudieron pasar en grupos de 10 personas al recinto policial, con la exigencia de vestir un jean clásico y una franela blanca.
Ante la presión y tensión de los 19 días de protestas y vigilias, Marina Saldivia, quien tiene cuatro familiares allí detenidos, se descompensó luego de ver a sus dos hijos, nuera y nieta, desaparecidos desde finales de noviembre de 2025.


Las autoridades del centro de detención indicaron que «no depende de ellos» que puedan iniciar las visitas. «Les hemos dado el mejor trato posible y no tenemos órdenes para que puedan ver a sus seres queridos», dijo uno de los funcionarios a los familiares.
















