El presidente encargado del Banco Central de Venezuela (BCV), Luis Alberto Pérez González, confirmó que tanto el gobierno de Estados Unidos como el régimen chavista contrataron firmas auditoras independientes para supervisar el manejo de los recursos financieros de la República en el exterior.
«El Gobierno de Estados Unidos contrató a una firma auditora, y el Gobierno venezolano a otra, para garantizar la tranquilidad e imparcialidad de todos. Que los recursos de la República estén auditados por consultores externos nos da tranquilidad. El país debe tener la plena confianza de que los recursos están pasando por donde tienen que pasar y llegando a donde tienen que llegar», afirmó Pérez González, según nota de prensa del BCV.
La semana pasada, el portal Bitácora Económica reveló de manera extraoficial que la firma contratada por Estados Unidos sería Deloitte. La compañía estaría encargada de realizar auditorías sobre el manejo de las finanzas internacionales del BCV, las operaciones monetarias, la intervención en el mercado cambiario y los mecanismos de asignación de divisas.
Una vez concluida la auditoría, Deloitte presentará un informe a la encargada del régimen, Delcy Rodríguez, al Departamento de Estado y al Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
Estabilidad cambiaria y descenso de la inflación
En una reunión con la Asociación Bancaria de Venezuela, la Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario de Venezuela (Sudeban) y el Viceministerio de Economía Digital, celebrada en el Salón Manuel Egaña del BCV en Caracas el viernes 24 de abril, Pérez González que Venezuela se encamina hacia un nuevo período de estabilidad cambiaria y reducción de la inflación, y anunció que el Producto Interno Bruto (PIB) creció en el primer trimestre de 2026, acumulando así 20 trimestres consecutivos de expansión económica.
«Existen razones para pensar que a la economía nacional le va a ir bien en los próximos trimestres y que la inflación va a descender», afirmó Pérez González.
En materia cambiaria, el titular del BCV señaló que tanto el tipo de cambio oficial como el no oficial han registrado una ralentización significativa, y que la brecha entre ambas paridades ha comenzado a disminuir, ubicándose en 29% como resultado de una intervención más activa del organismo. Anunció además que se están diseñando mecanismos para que personas naturales y jurídicas puedan comprar y vender divisas con mayor facilidad a través de bancos y casas de cambio, aunque aclaró que se seguirá promoviendo el uso del bolívar en las transacciones internas.
«Es el momento de empezar a pensar en instrumentos que faciliten que las personas naturales y jurídicas sigan aumentando sus preferencias por mantener el uso del bolívar», señaló.
El funcionario destacó que la cartera de crédito bruta ha crecido en 2026, con un índice de intervención crediticia del 64,4%, y llamó a la banca pública y privada a inyectar recursos a la economía real productiva. «El crecimiento económico sostenido demanda créditos. Vamos por buen camino, el sector financiero venezolano está sano y plenamente auditable», afirmó.













